El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reconoció que la violencia no para y no tiene idea clara de cuándo terminará, durante una reunión con los legisladores morenistas en el Palacio de San Lázaro, quién después de exponer su versión sobre los enfrentamientos entre grupos delictivos en la capital, asegurando que su gobierno atiende la situación con el apoyo del Ejército, la Marina y la Secretaría de Seguridad federal.


