El presidente de Rusia que ha sido reelecto por seis años más en el poder, ha declarado que el protege los valores de la familia y la religión de occidente, de la «propaganda» para jóvenes que no respetan las tradiciones morales por medios, libros, internet y películas que hacen alusión al movimiento LGBT+.
Las autoridades rusas prohíben el «Extremismo» LGBT con pena de cárcel hasta 10 años por romper las leyes morales y pacificas ya que Vladimir Putin llama las asociaciones internacionales que conforman el movimiento LGBT+ como «Terroristas».
Las autoridades exponen la prisión preventiva por un acontecimientos ocurrido en un bar.


