La cultura de los aztecas contaba con una gran filosofía acerca de la vida, esto ha sido plasmado en jeroglíficos antiguos en donde expertos confirman que sus creencias eran más realistas que la filosofía europea.
Pocos de los libros sobrevivieron a la quema de los europeos donde tenían escrito su aprendizaje profundo.
El misionero franciscano Bernardino de Sahagún exponen los conocimientos de los aztecas en el códice florentino en donde el texto narra la manera en la que vivian tranquilamente pero no lo asociaban con la felicidad, ya que asumían que durante la vida se encontraban desafíos, tristeza, dolor y dificultades.
Su filosofía se basaba en cuatro niveles, el primer nivel era el cuidado del propio cuerpo, el segundo era cuidar la mente, el tercer nivel era la importancia de la comunidad y el cuarto nivel era la conexión con la naturaleza.
A pesar de la conquista española el legado del imperio azteca sigue presente su filosofía de vida.


